Monica Bowen
Apocalipsis 21:4
El les enjugará toda lagrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.
Ayer fue uno de los días más tristes de mi vida. El Señor llamo a mi hermana Maguita a su presencia. Tengo mucho dolor y mucha pena. Pero al mismo tiempo muy agradecida por la vida de mi hermana. Ella vivió su vida llena de amor y de compasión por los demás. Todo el que entraba en su casa era bienvenido y por supuesto ya sabíamos que íbamos a comer una cómoda muy deliciosa en la casa de Maguita. La voy a extrañar bastante pero siempre recordaré tantos maravillosos momentos que pase con ella.
Maguita fue siempre muy fuerte en tiempos difíciles. Los últimos cuatro años en su batalla con el cancer son prueba de ello. Su bondad y su amor estará siempre en nuestra memoria y en nuestros corazones. Le doy gracias a Dios que mi hermana ya no está sufriendo y está con Dios.
Descansa en Paz querida hermana y hasta luego…
Con mucho amor,
Tu hermana Mónica😘




